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Lecturas de la Clase 19, 17 de Junio de 1964

“De la interpretación a la transferencia”

Jaques Lacan

LA TOPOLOGÍA DEL SUJETO

Identificación: Operación narcisista esencial para el pensamiento

Proyección: Operación Imaginaria

Introyeccion: Operación Simbólica

La  identificación no es el trazo unario

Es en el entrecruzamiento entre la función del Campo del ICH -la identificación-, y la función del Campo del Otro -el trazo unario-, que se constituyen la introyeccion y la proyección. El trazo unario organiza las identificaciones, en tanto se lo introyecta como Ideal del Yo. Mientras que la proyección, es el consuelo del REAL-ICH ante la ausencia del Ideal del Yo: para hacer una suplencia de su propia ausencia, se consuela con un Yo Ideal.

Nunca se termina de apreciar lo suficiente tales entrecruzamientos en el esquema del ramillete invertido. Son los entrecruzamientos entre el Campo de Lo Real y el Campo de lo Simbólico a partir de dos funciones: la introyeccion simbólica del Ideal del Yo o la proyección imaginaria del Yo Ideal.

Lo que es Ideal del Yo en el sujeto es producto de la introyeccion de un trazo unario perteneciente al Campo de lo Simbólico. Mientras que la proyección, en tanto función imaginaria, es la proyección de un cuerpo extraño proveniente del Campo de lo Real, para la constitución de un Yo Ideal en el Campo Simbólico.

LUST= Campo del Placer (Simbólico)

REAL-ICH= Campo del Yo (Real)

UN-LUST= Cuerpo Extraño

LUST-ICH= Yo Ideal

KERN= Núcleo, médula o centro (agujero)

UNTERDRÜCKT= Lo reprimido

Esta topologia nos permitirá revelar el lugar del objeto a como unlust.

Si bien el REAL-ICH, es decir, el yo real del aparato nervioso, se diferencia del lugar del UN-LUST por perseguir los fines del LUST, es decir de la descarga, es también el signo narcisista que organiza el campo de lo Real. Lo que se manifiesta en este campo es por efecto del LUST, es decir, el retorno de la homeostasis.

Tal homeostasis no solo esta regulada por el signo narcisista de la imagen especular. Mas bien la construcción de la imagen especular (LUST-ICH), se constituye en torno un fondo de UN-LUST. Pese a las regulaciones del placer de la homeostasis, lo que queda por fuera insiste y muerde mucho mas, y eso es el lugar del UN-LUST.

La negación (Yo y No-yo)

El lugar del UN-LUST, es un postulado lógico deductivo necesario para entender la primitiva diferenciación yoica: YO (LUST) – NO-YO (UN-LUST). Lo que ha sido negado permanece en el campo de lo Real, en calidad de cuerpo extraño. Tal cuerpo extraño es el símbolo negado que retorna en el Campo de lo Real.

Si el gesto, tal como se anuncia en el Estadio del Espejo, es la identificación con el deseo del Otro, debemos suponer ese deseo del Otro como inasimilable -de acuerdo a la perspectiva del placer- en algún tiempo anterior a la estructuración de la identificación, ya que lo que exige el deseo del Otro es la retención, la inhibición, una exigencia que va en contra de los fines de la descarga. El deseo del Otro operaria, precisamente, en el lugar que habita el displacer.

El campo del Otro operara sobre el campo del Ich dos funciones fundamentales: la introyeccion y la proyección. Es mediante la introyeccion que el campo del Ich simboliza a las exigencias como Ideal del Yo, mientras que la proyección le permite consolarse en las ausencias del Ideal del Yo, con su propia imagen especular, su Yo Ideal.

LA ESTOCÁSTICA DE LA INTERPRETACIÓN

Represión Primordial= Magnitud Negativa

Efecto De Retorno= Infinitud del sujeto

Campo del Lenguaje= finitud del deseo

La formula de la metafora

El kern (el núcleo) de la interpretación debe ser el unterdruckt (lo reprimido) de la metáfora, lo que fue reprimido justamente por haber sido sustituido por la función de la metáfora. La interpretación no interpreta cualquier sentido, si no precisamente aquel que surge de la sustitución especifica de un significante por otro: (S – S’)

Si bien, la médula de la metáfora es un sin-sentido (S), no por eso significa que la interpretación lo sea (+s), es decir, bajo ningún punto de vista la interpretación carece de sentido:

 “La interpretación no es una significación cualquiera. Llega aquí al lugar del (S’), e invierte la relación que hace que el significante tenga por efecto en el lenguaje, el significado (s). Tiene por efecto el hacer surgir un significante irreductible (S). Hay que interpretar al nivel del (S’), que no está abierto a todos los sentidos, que no puede ser cualquiera, y que sin duda es una significación, – tan sólo aproximada (S’’).” (Pagina 258)

S= Significante Irreductible o Sin-sentido

+s= La significación de la interpretación

S’= Lugar de la interpretación

S’’= Significación aproximada

“Lo que allí hay es rico y complejo, cuando se trata del inconsciente del sujeto, y está destinado, a hacer surgir elementos significantes irreductibles, non-sensical, formados de sinsentido.” (Pagina 258)

Y sigue la cita…

“La interpretación no está abierta a todos los sentidos. No es en modo alguno cualquiera. Es una interpretación significativa, y no debe ser fallida. Lo cual no impide que esta significación no sea, para el advenimiento del sujeto, esencial. Lo esencial es que ve, más allí de esa significación, a qué significante -sinsentido, irreductible, traumático- está, como sujeto, sometido.” (Pagina 258)

El sujeto, el deseo del Otro, y la represión primordial

¿Cuál es el significante al cual se encuentra sometido el sujeto? La dialéctica en la que se encuentra sometida el sujeto, es la dialéctica en la cual reorganiza el valor de índice de un significante original: el deseo del Otro – d (A).

Si nos enfocamos en tal análisis, de si la interpretación apunta a un sentido o si de hay un significante original y reprimido que organiza los sentidos de la cadena, es porque no podemos abandonar el análisis a un mero azar. Mas bien, es el esfuerzo es fundar una estocástica que nos permita adentrarnos en la formalización de su arbitrariedad.

A esta altura de la enseñanza de Lacan, la estocástica ha sido complejizada por el uso del álgebra lacaniana, es decir, la escritura de los imposibles lógicos matemáticos con los que lidia un psicoanálisis:

“Les ruego que consideren la necesidad lógica de ese momento en que el sujeto como X no se constituye más que de la Urverdrängung, de la caída necesaria de ese significante primero. Se constituye en torno a la Urverdrängung, pero no puede sustituir como tal -puesto que seria preciso entonces la representación de un significante por otro, cuando aquí sólo hay uno, el primero. En esa X hemos de considerar dos caras: ese momento constituyente en el que cae la significancia, que articulamos en un lugar en su función al nivel del inconsciente, pero también el efecto de retomo, que se produce en esta relación que podemos concebir a partir de la fracción. Sólo que hay que introducirla con prudencia, pero se nos indica claramente por los efectos de lenguaje.” (Pagina 259)

Por un lado tenemos la X, que en clases anteriores se nos señala como fenómeno psicosomático. Pero como este esquema resuelve la falla psicótica mediante la localización de la hiancia como intervalo entre S1 y S2, tal X ocupa el lugar de la represión primordial.

“Todos sabemos que si el 0  aparece en el denominador, el valor de la fracción ya no tiene sentido, pero toma convencionalmente lo que los matemáticos llaman un valor infinito. En cierta manera, ese es uno de los tiempos de la constitución del sujeto. En tanto que el significante primordial es puro sin-sentido, se convierte en portador de la infinitización del valor del sujeto, no abierto a todos los sentidos, sino aboliéndolos todos, lo que es diferente.” (Pagina 259)

La función que estamos tratando de entender aquí, es como una represión primordial organiza la arbitrariedad de los sentidos en la cadena del significante. Lo que les debe sonar raro, es que Lacan hable de infinitizacion, lo cual podría corresponder a algo que no tiene fin, y por lo tanto, sin-sentido.  Pero es precisamente al revés de nuestra primera intuición que tenemos que encaminar la lectura.

Que el valor de sujeto pueda adquirir un carácter de infinitizacion, no implica que no pueda ser delimitable tal infinito. Después de todo, hay infinitos más grandes que otros, así como también los hay más pequeños. El valor del sujeto solo adquiere valor infinitesimal cuando opera una represión primordial ¿Qué es la represión primordial? Es la hiancia en torno a la cual se organizan los valores del sujeto, en un movimiento centrífugo. Pero recordemos también lo que nos pide Lacan recordar, y es las dos caras de la X. La caída de la significancia y el efecto de retorno deben ser tomados como puros objetos matemáticos.

La solución que da Lacan es concebir esos momentos de estructura en una lógica pura:

“…el camino de una formalización tal, que la alienación de este infinito del sujeto con la finitud del deseo sólo puede realizarse mediante la intervención de lo que Kant, en su entrada en la gravitación del pensamiento llamado filosófico. introdujo con tanta lozanía bajo el nombre de magnitud negativa.” (Pagina 260)

Represión Primordial= Magnitud Negativa

Efecto De Retorno= Infinitud del sujeto

Campo del Lenguaje= finitud del deseo

Ninguna de las significaciones es arbitraria, ya que todas responden como efecto del retorno de la caída de la significancia, es decir, la magnitud negativa (√-1) que organiza como causa centrifuga los retornos del significante.

“Pues en el numerador, en el lugar del 0, las cosas que van a inscribirse son significaciones, significaciones dialectizadas en la relación del deseo del Otro, y dan a la relación del sujeto con el inconsciente un valor determinado.” (Pagina 259)

La libertad que constituye al sujeto esta coartada por el significante. Puede generar todo el sentido que quiera, pero no importa cuánto crea generar, ese sentido parte de su irreductible relación con el deseo del otro.

El sujeto solo tiene valor por otro, lo cual es lo mismo que decir que su libertad esta coartada por la determinación significante.

La represión primordial organiza las series del significante

Tal elipse es la que designa Lacan con el esquema que nos introduce la clase. Lo cual equivale a decir que el UN-LUST es equivalente al deseo del Otro, en tanto que es el significante original en torno al cual adviene la dialéctica del deseo del sujeto, replicándose infinitamente.

La función que se hace necesaria para comprender la intervención entre lo finito y lo infinito es la magnitud negativa de la Urverdrängung (X). Tal magnitud negativa representa lo que ha sido forcluido del sujeto. Pero no tenemos evidencia de esta magnitud, si no es como caída primordial del significante, cuya relación señalamos, es fundamental para la infinitizacion del sujeto. El infinito del valor del sujeto es inversamente proporcional a la magnitud negativa de los significantes forcluidos. Es decir, que el sentido opera a partir de un necesario fondo de sin-sentido.

Todo esto sucede en el campo del Otro, campo que nos interesa delimitar si queremos guiar al paciente por las cauces de la perdida de objeto, para que no siga perdiéndose en automatismos interminables, lo cuales sin saberlo, lo determinan a un nivel inconsciente.

La metáfora opera sobre un sentido determinado –no importa cuál sea el significante que se pierda por efecto de la sustitución- la condensación albergara en sí misma la huellas de ese borramiento como signos irreductibles del sin-sentido.

Por Sebastian Mas

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