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El Campo Lacaniano

La propiedad del rico es la expoliación de la plusvalía

Jaques Lacan

La Maquina Significante

¿Qué podrían tener en común el discurso capitalista, la colusión, y la imitación del plus de goce retornando en lo Real como mercancía? Pues es la propiedad del rico: la acumulación de riqueza.El rico es alguien que acumula plusvalía. Se imaginan que gasta –dice Lacan, por “razones contables”- pero en realidad no gasta nada -aunque compre y mucho-. Eso es porque la plusvalía que acumula no la gana trabajando, simplemente se la ha expoliado al trabajador.

Todo este argumento es la conclusión de la Clase V, clase que Miller ha llamado “El campo lacanianos”. Es una clase donde Lacan nos dice que no le va alcanzar el tiempo para definir el campo del goce, y que por eso este campo jamás llevara su nombre. No obstante, es muy interesante que siendo estas las expectativas de Lacan de su propia obra, nos haya dejado entonces esta conclusión con respecto a la propiedad del rico -que podría parecer a los lacanianos más escépticos o ascéticos al marxismo- algo vaga y con poca relevancia. Estos artículos tratan de demostrar lo contrario. Tratan de demostrar la comparación que sostiene Lacan entre la física y el materialismo dialéctico, ambas como estocásticas de símbolos, cuyo poder reside en la operación de los símbolos, y no de la realidad.

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Se pueden dirigir a la pagina 33 y 34 de este texto, aunque convendría leerlo entero. Pero es los párrafos del final de la pagina 33 y del comienzo de la pagina 34 que Lacan compara a ambas ciencias (la física y el materialismo dialéctico) como ciencias cuyo fin es medir la potencialidad de la función simbólica.

La entropía del goce

Lacan desarrolla entonces en estas primeras 5 clases del Seminario 17 una teoría de la entropía del goce en el discurso. El discurso es una maquina significante que produce perdidas y compensaciones, y esta máquina opera según las leyes de la máquina de Carnot, las cuales se mueven un cuarto de vuelta generando compensación de un lado y perdida del otro. Ya era una idea que Lacan venía trabajando con el movimiento de bascula, pueden revisar el Seminario 1, ya que no se trata de otra cosa: sobre como una perdida puede generar una función recursiva de compensaciones, ausencia en la presencia, y presencia en la ausencia. Ya podemos empezar a apreciar la complejidad que Lacan ha aportado a la cuestión del  fort-da y la repetición.

 

 

Maquina de Carnot

 

Podrán encontrar también que Lacan se lamenta que Hegel  no haya podido tener acceso a la termodinámica, ya que eso le hubiera permitido formular la teoría del significante y reemplazar la autoconciencia por la división del significante. Como Hegel no lo hace, Lacan se toma la molestia y a su vez realiza la síntesis entre Marx y Hegel en el Discurso Amo. Además, Lacan empieza a citar una serie de matemáticos, informáticos e ingenieros que contribuyeron en el concepto de entropía, y específicamente hablando, de la entropía entendida como intercambio de información (perdida  y compensación). Carnot, Maxwell, Brillouin, Shannon, son solo algunas de las referencias que Lacan nombra.

“Es esto en suma, y no más que esto lo que el amo tenía que hacer pagar al esclavo, único poseedor de los medios del goce.

Se conformaba con este pequeño diezmo de un plus-de-gozar del que, después de todo, nada indica que el esclavo en sí mismo estuviese descontento de darle. Es absolutamente otra cosa lo que se encuentra en el horizonte del ascenso del sujeto-amo a una verdad que se afirma por su igualdad a sí mismas esta yo-cracia (je-cratíe) de la que hablé alguna vez y que es, según parece la esencia de toda afirmación en la cultura que vió florecer entre todas ese discurso del amo.

Esta substracción al esclavo de su saber que es, mirando de cerca, toda la historia de esa dialéctica cuyas etapas sigue Hegel a cada paso, extrañamente sin ver hacía donde conducía, ciertamente y por fuerza: estaba todavía en el campo del descubrimiento newtoniano no había visto nacer la termodinámica. Posiblemente si él hubiera podido dedicarse al coeficiente de las fórmulas que por primera vez unificaron ese campo designado como termodinámicas, hubiese podido reconocer: el reino puro del significante repetido en dos niveles, S1, otra vez S1, el primer S1 es el dique, el segundo S1 es por debajo, el embalse que lo recibe y que hace girar una turbina.”

Seminario 17 (Pag 84-85)

La propiedad del rico

En esta misma clase –nuestra referencia para explicar el discurso capitalista se centrara en este articulo, para que el lector pueda ir a contrastar nuestra argumentación con la versión de Staferla o Paidos, como guste- Lacan nos dice que el esclavo está dispuesto a entregar su plusvalía, por que desconoce la división significante que por efecto de un significante amo –esto es lo que hace empezar a hacer girar las turbinas, un S1 (Amo) que funciona como dique y otro S1, que seria un S2, que son los medios de producción, puestos a trabajar por el esclavo- lo ha dejado en el lugar del esclavo.

Nada quita que el esclavo pudiera rebelarse, pero para eso tiene que revelar aquella misma verdad que permanece oculta en el Discurso Amo, es decir, la división significante. La división significante debe asumir el lugar del deseo, para empezar a cuestionar al significante amo. En tanto esto no suceda, el esclavo prefiere la vida antes que la libertad – ¿Quién podría culparlo?-

 

 

La expoliación capitalista podría entenderse como una cadena de intercambio de pérdidas y compensaciones, cuyas ganancias corresponden a la expoliación de la plusvalía que ejercen los ricos, mientras que las pérdidas correspondientes van a cargo de los más pobres y desventajados. Como dijo Atahualpa Yupanqui en una suerte de materialismo dialectico crudo y directo:

 “Las penas son de nosotros

Las vaquitas son ajenas”

 ¿Por qué esta sencilla explotación del hombre por el hombre pasa por desapercibida? Lacan dice, que es debido a “la riqueza de las naciones”, y me parece que es una respuesta mucho mas operativa que “un cierto deseo sadomasoquista”. El rico nos da algo – a cambio de esa pérdida- que por otra vía no podríamos aspirar. Nos deja participar de su esencia, la riqueza, mediante  la compra del excedente de las naciones… excedente que ha sido expoliado de otros trabajadores, demostrando así que la riqueza del rico no es otra cosa en el fondo, más que la acumulación de plusvalía, plusvalía expoliada, arrebatada al trabajador.

¿Se ve el engaño? El rico acumula riqueza, expoliando la plusvalía del trabajador, y compensa tal pérdida introduciendo imitaciones de esta plusvalía, introduce mercancías, que en términos lacanianos, vienen a ser imitaciones del plus-de-goce perdido por la división significante que introduce el rico como amo.

Es un engaño muy sutil, muy astuto le llama Lacan, porque mientras se consuma -es decir, mientras se lleva a cabo la expoliación de plusvalía- se consume, -tal plusvalía expoliada retorna en lo Real como compensación de esa perdida, como imitación del plus-de-goce, es decir, como mercancía.

“¿Y por qué es que uno se deja comprar por el rico?. Uno se deja comprar por el rico .porque eso le da participación en su esencia de rico a saber que comprando a un rico, a una nación, desarrollada, ustedes creen simplemente -este es el sentido de la riqueza de las naciones- que van a participar del nivel de una nación rica. Solamente en este negocio, lo que ustedes pierden, es vuestro saber que les daba a ustedes vuestro estatuto. Este saber el rico la adquiero por añadidura; simplemente no lo paga” Seminario 17 pag 87, 88

Es como si entre la pérdida que opera la división significante, que permite la expoliación de goce y la compensación capitalista de las mercancías, que son las imitaciones que se proveen como medio de compensación, hubiera desaparecido toda relación ¡Que ingenioso! Tan aparente desconexión está sustentada solamente en un alto grado de desinformación, desinformación operada por la censura de la colusión.

La verdad permanece oculta porque no somos capaces de generar una realidad significante diferente a la colusión donde la verdad sea capaz de discursivizarse en lo Simbólico. Por efecto de la colusión se censura la verdad en el discurso capitalista, entonces la verdad reaparece como rechazada y retornando en lo Real.  Mientras que las verdades que se olvidan retornan en lo Simbólico, las verdades que se censuran retornan en lo Real.

Colusión, Censura y Retorno en lo Real

Cuando la división significante opera en el lugar del deseo y el amo permanece oculto en el lugar de la verdad, podemos hablar de una verdad que se presenta como por “fuera de discurso”. Las pérdidas que genera ese discurso, aparecen “lógicamente desunidas” de sus causas.

La colusión entre el Amo (S1) y los Medios de Producción (S2) permite llevar a cabo la censura del plan que los llevara a expoliar la plusvalía al trabajador. Una vez que el trabajador ha perdido las referencias de esta expoliación (la división significante, y los medios de goce), tal perdida anónima y angustiante es compensada en lo Real como mercancía, es decir, como imitación de la plusvalía que le ha sido arrebatada. No se le devuelve lo que perdió, se le devuelve otra cosa que no tiene nada que ver con lo que perdió. Esto puede generar un grado de confusión muy importante.

Este discurso capitalista, pese a su aparente complejidad, explica porque los ricos ganan las elecciones; es por el engaño capitalista que ha censurado su propia casuística, mediante la desinformación. Ante tal estado de desinformación: ¿No sorprende que en varias partes del mundo contemporáneo, hayan surgido ricos y empresarios como los garantes de tal confusión?

Ante tal estado de confusión, el rico surge como el garante y redentor, porque es el que sabe mejor por experiencia como salir de una crisis – curiosamente, no se hace suficiente hincapié en que es él quien las provoca, o más bien, el sistema que le permite tales ventajas-. Lacan consagra esta explicación a la clase donde dijo que no le iba a alcanzar el tiempo para definir el campo del goce… ¿Por qué dio entonces semejante conclusión, tan aparentemente desconectada de su estudio?

Esta conclusión está precedida por la síntesis entre Marx y Hegel y la crítica a Hegel de la autoconciencia, como esta debería ser reemplazada por la división significante. Les recuerdo que Lacan dice que Hegel podría haberlo hecho, si hubiera tenido los conocimientos de la termodinámica, comentario muy interesante, porque coincide con un comentario que realizo hace 17 años en “Función de la Palabra y Campo del Lenguaje” donde asegura que la física y el materialismo dialectico tienen en común la cualidad de ser estocásticas.

Una vez realizado esta sustitución en el esquema hegeliano, los medios de producción de Marx se convierten, para Lacan, en los medios de expoliación de goce y la plusvalía correspondiente, que es el goce expoliado al trabajador, su fuerza de trabajo, es arrebatada como plus-de-goce. Aquello que produce le es arrebatado en pos de mantener una verdad oculta, y es que el Amo opera esta división significante para estafarlo.

 

Marx con Hegel
Sintesis Lacaniana

Pero si esta verdad, en cambio opera como censurada, la desinformación que genere, llevara a la multiplicación de las mercancías a una serie infinita, donde las referencias a los lazos sociales quedaran profundamente confundidas –no disgregadas-. Tal multiplicación infinita, tal producción en serie de mercancías, es una compensación alucinatoria de la colusión operada para censurar el hecho de la expoliación.

Debido a esta forclusion de la expoliación que efectúa el Amo, tal expoliación desencadena una “in-creencia” más que una creencia, en el sentido de unglauben. Las imitaciones del plus-de-goce, es decir, las mercancías, se toman alucinatoriamente como lo que verdaderamente vendría a reemplazar esa pérdida originada por la censura de la expoliación.

Solo este engaño es que el permitiría convertir al meritocrata en un redentor

“Pero de todas formas hay que ver esto: que el rico no es un amo -y es esto lo que les encomiende ir a ver en el Satiricón’- más que porque él se ha vuelto a comprar (racheté). Los amos de los que se trata en el horizonte del mundo antiguo no son hombres de negocios. Vean como habla de ellos Aristóteles, los aborrece. Al contrario, cuando un esclavo se ha liberado (racheté) solo, es un amo por el hecho de que comienza a arriesgar todo, -es así como se expresa en el Satiricón un personaje que no es otro que el mismo Trimalción- y que a partir del momento en que es rico, porque puede comprarlo todo sin pagar, puesto que no tiene nada que ver con el goce, no es ese lo que repite. El repite su vuelta a comprar (rachat). El vuelve a comprar (racheté) todo; al menos todo lo que se presenta él lo vuelve a comprar (racheté). ¡Está bien hecho para ser cristiano! El es por destino el “redimido” (racheté).”

(Pag 87) Seminario 17

Es la colusión la que les permite adoptar la forma redentora que ocupa en nuestros días la figura del empresario.

Lo prometido es deuda… Lo que tienen en común estos tres artículos, es que la colusión empresarial censura la expoliación de la plusvalía, generando un estado de confusión propicio donde la plusvalía arrebatada retorna en lo Real como imitación, como mercancía. Esto, lejos de comportarse como una disgregación del lazo social, opera como el discurso de expoliación de la plusvalía más refinado hasta hoy, y es un engaño que no puede llevarse a cabo sin las precedentes convenciones que ya mencionamos en este articulo.

Para la próxima les presento una hipótesis ¿Cual podría ser el reverso de la Meritocracia?

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Escrito por Sebastián Mas

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